Los 7 mayores mitos del Email Marketing y cómo deconstruirlos.

Prestar atención a los mitos del E-mail Marketing resulta un verdadero peligro, pues al hacerlo las empresas no logran sacar el máximo provecho de esta poderosa estrategia.

Cuando se trata de Marketing Digital, convertir el correo electrónico en un canal de difusión de contenidos e interacción con los usuarios y clientes es un paso elemental, del que depende buena parte del éxito y los resultados finales.

Email Marketing

Entonces, ¿cuáles son esas falsas creencias sobre el E-mail Marketing que simplemente debemos obviar? Enseguida las mencionaremos y desmentiremos.

¿Cuáles son los mayores mitos del E-mail Marketing?

Si bien es una de las metodologías más populares y empleadas dentro de las campañas de Marketing de Contenidos, el E-mail Marketing no deja de ser objeto de mitos y percepciones equivocadas, al igual que muchas otras prácticas que nacieron a la par de la era digital.

Entre los mayores mitos del Email Marketing encontramos los 7 que explicaremos a continuación.

“El E-mail está obsoleto”

Este es uno de los mitos del E-mail Marketing que está más alejado de la realidad. Y es que el correo electrónico es uno de esos clásicos que nunca pasa de moda.

En el mundo de Internet, el correo electrónico puede compararse a lo que una película de culto representa para el cine. Aunque han pasado décadas desde su creación, millones de personas aún lo utilizan y, sobre todo, comprenden lo valioso que resulta.

Una de las grandes ventajas de este medio de interacción es la cercanía y personalización. Gracias a él las marcas pueden entablar comunicaciones directas y efectivas con los miembros de su público.

Sin duda, el correo electrónico es uno de esos canales que incentiva la retroalimentación, evitando que las empresas tengan una comunicación lineal. En cambio, ayuda a mostrar el lado humano y amigable de las organizaciones.

En cuanto a las estadísticas, demuestran que la popularidad del correo electrónico está lejos de caer. Al contrario, ¡cada vez es más utilizado!

Tan solo Gmail, el flamante líder mundial de proveedores de E-mails, anunció hace poco menos de un año que llegó a 1,500 millones de usuarios activos.

Este logro representó un incremento de 33% del total de clientes en tan solo 34 meses, de acuerdo a todotech.com.

Outlook, con poco más de 500 millones de usuarios, ocupa el segundo lugar de la selecta lista de los correos electrónicos más utilizados.

“El E-mail Marketing es tedioso”

Se trata de una afirmación que muestra un claro desconocimiento de lo que es el E-mail Marketing y las diferentes herramientas y soluciones que lo potencian.

Para difundir mensajes y contenidos por medio del correo electrónico no es obligatorio seleccionar uno a uno a los receptores.

En la actualidad, Gmail, Outlook y muchos otros proveedores brindan la posibilidad de crear listas de difusión. De esa forma las marcas pueden segmentar la audiencia con base en sus preferencias, características e, incluso, la etapa del embudo de ventas en que se encuentra cada potencial cliente o usuario.

Además, en el mercado cohabitan diferentes alternativas de automatización de marketing que agilizan y sistematizan el envío de correos y la selección de usuarios.

Esta clase de soluciones también integran diferentes plataformas y canales de interacción. Por ejemplo, publican contenidos en el blog de manera automática y, al mismo tiempo, difunden invitaciones a través de las redes sociales y flujos de nutrición del E-mail Marketing.

“Nadie abre los correos electrónicos”

Uno de los mitos del E-mail Marketing es que todas las personas hacen caso omiso a los correos que encuentran en su bandeja de entrada.

Sin embargo, la realidad es que un asunto atractivo y el direccionamiento correcto de los correos son elementos que pueden incentivar una significativa tasa de apertura.

Al tratarse de una de las plataformas más personales del mundo web, las personas tienden, al menos, a observar superficialmente los mensajes que reciben, así que es importante “atraparlas” en esa primera vista.

Eso sí, es importante mantener una frecuencia de nutrición coherente, pues de los contrario los usuarios pueden valorar a una marca como spam, algo que se debe evitar a toda costa.

“Los correos electrónicos no rinden frutos”

Los correos electrónicos sí son muy efectivos, pero es necesario estar conscientes de que no siempre se traducen en oportunidades de venta.

De hecho, todos los correos que difunde una marca no pueden estar orientados a propiciar decisiones de compra de inmediato, ya que esto resulta una muy mala práctica.

Aunque se trata de una forma de comunicación directa y cercana, las organizaciones tienen que preocuparse por no resultar invasivas y molestas a través de sus mensajes.

Por ese motivo, las buenas prácticas de E-mail Marketing también buscan incentivar a los receptores a realizar otras acciones positivas para el proceso de ventas y atracción, que no están directamente relacionadas con la decisión de compra.

Por ejemplo, resulta una muy buena idea difundir correos para invitar a leer contenidos del blog corporativo. Así, el público se acerca de manera orgánica a la marca y es mucho más propenso a una futura conversión.

En otras palabras, el E-mail Marketing es una metodología sustentable y progresiva para atraer clientes y generar oportunidades de venta.

“Mientras más suscriptores reciban el correo, mejor”

Uno de los mitos del E-mail Marketing y muchas otras estrategias digitales es que siempre es más importante la cantidad que la calidad.

La realidad es que la segmentación y, por lo tanto la calidad, es mucho más relevante en el caso específico de esta estrategia.

No todos los suscriptores de una marca están interesados por un determinado contenido o mensaje, así que ¿para qué enviárselos a todos?

Simplemente, es necesario conocer muy bien a la audiencia y direccionar cada uno de los correos hacia usuarios que realmente puedan interesarse por ellos y, así, realizar acciones positivas para el proceso de venta.

“El día ideal para enviar correos es…”

Muchas personas creen que el E-mail Marketing es una ciencia exacta y estática, por la que simplemente hay que seguir determinados patrones.

En ese sentido, uno de los grandes mitos es que existe un día ideal para enviar correos. Algunos alegan que es el jueves, otros prefieren el viernes e, incluso, hay quienes dicen que es mejor nutrir de información a los usuarios el fin de semana.

¿Cuál de estos días es el mejor? La respuesta es sencilla: ninguno. No hay ningún día perfecto para enviar e-mails, pero sí puede mandarse el correo perfecto al destinatario ideal (a eso, precisamente, debe apuntarse).

En fin, lo más importante no es encontrar el momento indicado para enviar un correo, sino desarrollar un mensaje efectivo y con información valiosa para un determinado segmento de la audiencia.

En cuanto al día en sí, quizás haya alguno que resulte más favorable para un determinado suscriptor, con base en el lugar en que se encuentra y su ritmo de vida, entre otras cosas.

En cambio, generalizar es un grave error y uno de los mitos de E-mail Marketing que no debe tomarse en cuenta.

“Los usuarios inactivos no valen la pena”

Es un grave error pensar que un usuario que pase 1 o 2 meses inactivos deje de ser un potencial cliente.

La verdad es que un usuario deja de ser un posible consumidor solo cuando una marca se olvida de él y, en este caso, deja de nutrirlo de correos con información relevante y llamadas a la acción.

¿Cuáles son los riesgos de creer en estos mitos para las empresas?

Creer en los 7 mitos del Email Marketing que explicamos líneas atrás conlleva diferentes riesgos, entre ellos:

No aplicar el E-Mail Marketing.

Este es el mayor riesgo. Obviar esta estrategia a raíz de perspectivas erradas hace que una marca deje de generar engagement y muchas oportunidades de venta.

Desempeñar una estrategia impersonal.

Al pensar que el E-mail Marketing es una metodología robótica, que funciona con horas específicas y mensajes genéricos, las empresas pueden desempeñar la estrategia de manera impersonal y, por lo tanto, inefectiva.

Subestimar suscriptores.

Muchos de los mitos que explicamos están relacionados con el inmediatismo. A veces, las empresas quieren resultados automáticos, sin siquiera esforzarse en nutrir de información valiosa a los usuarios y atraerlos de manera orgánica.

El inmediatismo genera que las marcas subestimen suscriptores y usuarios que tienen un gran potencial para convertirse en clientes y brindar beneficios económicos.

Dañar la imagen de la marca.

Implementar el E-mail Marketing siguiendo principios incorrectos, basados en los mitos que hemos compartido hoy, puede ocasionar que la marca enfrente daños en su imagen.

Compartir mensajes de manera desordenada e impersonal ocasiona que los usuarios valores a las empresas como molestas, intrusivas y mercantilistas.

Conclusión.

No prestar atención a los mitos que mencionamos es el principal requisito para aplicar el E-mail Marketing de la forma correcta y disfrutar de sus grandes beneficios.

Para evitar malas prácticas, simplemente es necesario enfocarse en el conocimiento del cliente y en la segmentación de los mensajes, dejando a un lado generalizaciones que carecen de sentido y practicidad.

Además, es importante valerse de herramientas que permitan potenciar la estrategia, como las soluciones de automatización de E-mail Marketing, por ejemplo.

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